
¿Cómo diferenciar el hambre emocional del hambre real?
Identifica las diferencias entre estos dos tipos de hambre, su conexión con la obesidad y conoce estrategias para poder manejarlos.

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En el camino hacia una vida más saludable, uno de los desafíos más comunes es aprender a diferenciar entre el hambre emocional y el hambre real. Muchas personas que luchan contra la obesidad enfrentan un nivel de ansiedad de comer en respuesta a sus emociones, lo que puede llevar a patrones alimenticios poco saludables y al aumento de peso. Este artículo te ayudará a identificar las diferencias entre estos dos tipos de hambre y te proporcionará estrategias para manejarlos.
¿Qué es el hambre emocional?
Se refiere a la necesidad de comer en respuesta a sentimientos y emociones, en lugar de una necesidad física de alimento. Este tipo de hambre a menudo surge repentinamente y se asocia con antojos específicos de alimentos reconfortantes y altos en calorías, como dulces o comida rápida¹. A diferencia del hambre real, que se desarrolla gradualmente y se puede satisfacer con cualquier alimento, el hambre emocional suele estar ligado a tener ansiedad por comer y un deseo urgente de ciertos tipos de comida².

Cuando comes debido al hambre emocional, es probable que no te sientas satisfecho después de hacerlo, lo que puede llevar a comer en exceso y a sentimientos de culpa o vergüenza. Este ciclo puede contribuir significativamente al aumento de peso y a la dificultad para mantener una dieta equilibrada³.
Señales del hambre real
El hambre real, en contraste, se origina de una necesidad fisiológica de nutrientes. Se desarrolla gradualmente y puede satisfacerse con una variedad de alimentos saludables. Aquí hay algunas señales que indican que estás experimentando hambre real:

- Sensación de vacío en el estómago
- Ruidos estomacales
- Debilidad o falta de energía
- Dificultad para concentrarte
- Mal humor o irritabilidad debido a la baja de azúcar en la sangre⁴
El hambre real se satisface al comer una cantidad adecuada de alimentos, y es menos probable que lleve a comer en exceso una vez que te sientes lleno.
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Diferencias clave entre el hambre emocional y el hambre real

Hambre emocional:
- Surge repentinamente: Aparece de repente y suele ser urgente.
- No se satisface fácilmente: Continuas comiendo incluso después de sentirte lleno.
- Desencadenada por emociones: Se activa por sentimientos como el estrés, la tristeza o el aburrimiento⁵.

Hambre real:
- Se desarrolla gradualmente: La sensación de hambre aumenta progresivamente.
- Se satisface fácilmente: Te sientes lleno y satisfecho después de comer una cantidad adecuada de alimentos.
- Desencadenada por señales físicas: Está motivada por señales fisiológicas del cuerpo, como un estómago vacío⁶.
Estrategias para manejarla
Abordar el hambre emocional implica desarrollar una serie de estrategias para manejar tus emociones de manera saludable sin recurrir a la comida. Aquí te presentamos algunas técnicas efectivas:
Reconoce tus desencadenantes emocionales:
Lleva un diario de alimentos y emociones para identificar patrones y desencadenantes que te llevan a comer emocionalmente. Anota cómo te sientes antes y después de comer para entender mejor tus hábitos alimenticios⁷ y si hay relación en la ansiedad y comida.

Reconoce tus desencadenantes emocionales:
Lleva un diario de alimentos y emociones para identificar patrones y desencadenantes que te llevan a comer emocionalmente. Anota cómo te sientes antes y después de comer para entender mejor tus hábitos alimenticios⁷ y si hay relación en la ansiedad y comida.
Encuentra alternativas saludables:
En lugar de recurrir a la comida para lidiar con tus emociones, busca actividades alternativas que te proporcionen consuelo y distracción. El ejercicio, la meditación, leer un libro o hablar con un amigo pueden ser opciones efectivas.
Practica la alimentación consciente:
Presta atención a tus señales de hambre y saciedad. Come despacio y disfruta cada bocado, lo que te ayudará a reconectar con tu cuerpo y reducir la ingesta de alimentos por razones emocionales⁸.
Busca apoyo profesional:
Si el hambre emocional es un problema significativo, considera buscar la ayuda de un nutricionista o un terapeuta especializado en trastornos alimenticios, ya que esto puede desencadenar un problema serio de obesidad. Ellos pueden ofrecerte estrategias personalizadas y apoyo continuo para manejar tus hábitos alimenticios⁹.
Conclusión
Diferenciar entre el hambre emocional y el hambre real es esencial para mantener una relación saludable con la comida. Al reconocer las señales y desencadenantes de cada tipo de hambre, y al implementar estrategias efectivas para manejar tus emociones, puedes tomar el control de tus hábitos alimenticios y mejorar tu bienestar general.
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Referencias:
- Psiquiatria.com. ¿Qué es el hambre emocional y cómo gestionarlo?
- Mayo Clinic. Feeding your feelings.
- WebMD. Stress-proof eating.
- KidsHealth. Emotional eating.
- Psiquiatria.com. ¿Qué es el hambre emocional y cómo gestionarlo?
- Mayo Clinic. Feeding your feelings.
- KidsHealth. Emotional eating.
- Psiquiatria.com. ¿Qué es el hambre emocional y cómo gestionarlo?
- Mayo Clinic. Feeding your feelings.
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